Aprender a ser mujer, aprender a ser hombre. La escuela como reproductora de estereotipos. Ximena Azúa Ríos
"Ximena Azúa es académica asociada del Departamento de Educación de la Facultad de Ciencias Sociales; Doctora en Literatura, Magister en Estudios Latinoamericanos y Licenciada en Lengua y Literatura Hispánica de la Universidad de Chile. Sus líneas de investigación abordan la educación no sexista, y los procesos de enseñanza y aprendizaje de la lecto-escritura como construcción de subjetividad. Académica adscrita al Centro de Estudios Interdisciplinarios de Género (CIEG) de la Facso."
Parte haciendo mención de un acontecimiento donde estudiantes del INBA tratan de maracas a estudiantes del liceo 1 de Santiago. No sé, me viene a la mente el episodio donde trataron de maraca a una funcionaria personas de la Félix Klein y nadie de la comunidad de pedagogía salió a decir algo al respecto. Pero ese es otro tema.
Me llama la atención como las estudiantes dicen que: "el cambio que anhelamos también depende de nosotras..." un poco parecido a lo que pensaba Freire de que el oprimido es el autor principal de su liberación; así también como la perspectiva de Simón de Beauvoir, que ve un rol prioritario en la mujer en su liberación al tomar conciencia de su situación de oprimido.
Que los estudiantes de colegios de hombres no se den cuenta de que sus propias protestas estén manchadas con discursos misóginos habla de que el machismo ya está interiorizado en ellos. Me recuerda a Hegel en la dialéctica del amo y el esclavo, como el esclavo asume las conductas del amo como propias sin siquiera darse cuenta.
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